sábado, 28 de marzo de 2009

El embarazo de la mujer epiléptica

La mujer epiléptica sufre una importante disminución de su calidad de vida en el momento de pasar por etapas como la pubertad, el embarazo, la lactancia o la menopausia.

La marginación, la incomprensión con su enfermedad y la falta de afecto en muchos casos provocan en la mujer estados de depresión, estrés y autoestima baja.

¿Puede una mujer epiléptica tomar píldoras anticonceptivas?
Sí. No hay ninguna restricción para las enfermas epilépticas para tomar anticonceptivos. Su epilepsia no empeora. El error existente habitualmente viene de un hecho inverso al utilizado.
Lo que ocurre cuando se toman pastillas para tratar las crisis epilépticas es que éstas disminuyen la actividad de las pastillas anticonceptivas. Por esta razón lo que hay que hacer es recetar anticonceptivos con una mayor dosificación de estrógenos, que por otro lado tampoco resultan más perjudiciales que los de menor dosificación, pues las pastillas antiepilépticas ya se encargan de reducirla.

¿Puede una paciente con epilepsia quedar embarazada aun cuando tome medicación?
Sí. Debe consultar a su neurólogo si es posible antes de decidir quedar embarazada. Pero si esto no ocurriera así, no hay razón para alarmarse.
Es verdad que algunas medicaciones pueden producir lesiones al feto en un porcentaje muy pequeño. Pero es más cierto que mayores lesiones producen la aparición de una crisis.
La consulta a su neurólogo habitual hará que se intente encontrar la mejor fórmula y dosis para proteger a la madre y al niño.

¿A qué especialista debe consultar primero la embarazada epiléptica, al ginecólogo o al neurólogo?
Al neurólogo. Éste le pondrá el tratamiento más idóneo y se pondrá en contacto con un ginecólogo de experiencia para incluirla en un programa de embarazo de riesgo.

¿Es aconsejable o necesario el aborto terapéutico en caso de epilepsia?
No. Otros problemas neurológicos genéticos serían a someter al criterio de la paciente, pero este no es el caso de la epilepsia.
En caso de que por cualquier razón se produjera un aborto espontáneo o provocado sería necesario ponerse en contacto con el neurólogo para dar instrucciones sobre la medicación en caso de anestesia.
Lo mismo ocurre con el parto. Siempre estarán en contacto el ginecólogo y el neurólogo que asisten a la enferma, para evitar posibles complicaciones. Pudiera ocurrir que, coincidiendo con la hiperventilación que una mujer hace en el trabajo del parto se desencadene una crisis, en este caso es necesario probablemente, recurrir a una aceleración del parto incluso si aún es posible a la anestesia y cesárea para evitar el sufrimiento del niño.



Fuente: AAEB (Asociación Amigos del Epiléptico de Badalona).
Para opiniones o comentarios: somosepilepticos@gmail.com

domingo, 22 de marzo de 2009

Testimonio epiléptico: Cristóbal, 27 años.

Soy un chico de 27 años. La vida no ha sido fácil para mí desde que descurbrí mi enfermedad. Y en el plano laboral, no ha sido una excepción.
A los 15 años, en pleno momento de desarrollo, tuve mi primera crisis epiléptica. Me pasé dos semanas en coma y casi dos meses ingresado en el hospital. Desde aquella primera vez, nunca más he estado ingresado, pero mi vida dio un giro de 180 grados.
Mi entorno y mis hábitos de vida comienzan a cambiar. Algunos de mis amigos cambian de actitud e intentan esquivarme. Soy una persona responsable, y a pesar de la época adolescente en la que vivía, hacía todo lo que los médicos me recomiendan. Por lo que dejo de trasnochar, nada de alcohol... y esto algunos de mis amigos no lo entienden. Y otros, a pesar de que lo comprenden, comienzan a tener pareja y esta situación hace que no pueda evitar sentirme solo.
Siempre quise estudiar delineación ya que siempre me había gustado el dibujo. Me inscribí a un ciclo formativo de FP pero eran demasiados temas para mí y decidí cambiar de estudios. Probé con un cursillo de administración, pero sin ninguna explicación no me dejaron acabarlo. Me sentí frustrado y con mucha rabia, pero decidí volver a empreder los estudios que había dejado. Tengo que agradecer a una profesora que tuve todo lo que hizo por mí ya que me guiaba, me ayudaba y me orientaba en todo aquello que le pedía. Esta profesora consiguió que me sintiera más seguro y confiado en mi futuro y que siguiera luchando por lo que quería hacer.
Mientras estudiaba, siempre estaba buscando trabajo. Alguna vez iba a alguna entrevista y siempre tenía la misma respuesta: NO. En algunas, me preguntaban si tenía alguna enfermedad. Y sin más detalles, me cerraban las puertas. Me he pasado, más de 10 años buscando trabajo sin fortuna. Al fin, consiguí mi primer empleo en el que me sentí complentamente estafado. Pasó mucho tiempo, hasta que hace algo más de un año, encontré un segundo trabajo como delineante. Ahora estoy contento, tengo un contrato indefinido y me tratan bien. Mis compañeros conocen la enfermedad. Los primeros días se asustaron mucho pero ahora no hay ningún problema.

Tengo que agredecer todo el apoyo que he recibido de mis padres, de la AAEB y de mi profesora, ya que sin la ayuda de todos ellos, no lo hubiera conseguido.

Cristóbal.

jueves, 12 de marzo de 2009

Conocimientos básicos sobre la epilepsia

La epilepsia es una afección (ni enfermedad ni síndrome) cerebral crónica de causas diversas, caracterizada por crisis recurrentes debidas a unas descargas excesivas hipersincrónicas de impulsos nerviosos por las neuronas cerebrales, asociadas eventualmente con diversas manifestaciones clínicas y paraclínicas. Las crisis pueden ser convulsivas o no convulsivas. No todas las personas que padecen una crisis epiléptica se diagnostican de epilepsia. Se consideran epilépticos cuando padecen por lo menos dos ataques, los cuales no siempre son asociadas a los temblores motores de una convulsión.
Una crisis epiléptica ocurre cuando una actividad anormal eléctrica en el
cerebro causa un cambio involuntario de movimiento o función del cuerpo, de sensación, en la capacidad de estar alerta o de comportamiento. La crisis puede durar desde unos segundos hasta varios minutos. Hay más de 20 tipos diferentes de crisis epilépticas.
Los síntomas que experimenta una persona durante una crisis epiléptica dependen del lugar en el cerebro en el cual ocurre la alteración de la actividad eléctrica. Una persona que tiene una crisis tonicoclónica (también llamada de gran mal) puede gritar, perder el sentido y desplomarse, ponerse rígido y con espasmos musculares. Otro tipo de crisis epiléptica es la denominada crisis parcial compleja, en la que el paciente puede parecer confundido o aturdido y no podrá responder a preguntas ni instrucciones. Otras personas tienen ataques muy leves que ni siquiera son notados por otros. Algunas veces, la única manifestación de la crisis epiléptica es un parpadeo rápido o algunos segundos de mirada perdida con desconexión del medio; a este tipo de crisis epiléptica se lo denomina ausencia y es relativamente frecuente en la infancia.
La epilepsia puede tener muchas causas; en unos casos es debida a lesiones cerebrales de cualquier tipo (traumatismos craneales, secuelas de meningitis, tumores, etc.) pero en muchos casos no hay ninguna lesión, sino únicamente una predisposición de origen genético a padecer las crisis. Con tratamiento médico es posible el control de las crisis en un elevado porcentaje de pacientes.


Etimología: Del lat. epilepsĭa, y este del gr. ἐπιληψία, intercepción; también se puede decir que proviene del epilambanein, que quiere decir agarrar.

En España, el Día Nacional de la Epilepsia se conmemora el 24 de mayo. Este se empezó a conmemorar en el año 2006.


Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre.
Para cualquier opinión sobre este artículo envíen un e-mail a: somosepilepticos@gmail.com, muchas gracias.